
LA FORMACION EDUCATIVA EN LOS NAHUAS
La manera en que nos acercamos a conocer el mundo es muy diversa, nosotros los nahuas tenemos una forma muy particular de hacerlo a la cual le llamamos macehualiztli que quiere decir el merecimiento. Con este método logramos comprender como es el ciclo de la vida y la muerte y de qué manera nos podemos sincronizar con ese ciclo dejando una huella en el mundo ya que el principal objetivo del macehualiztli es la trascendencia. El macehualiztli se divide en 4 niveles del saber y cada uno se subdivide en 4, estos llevan un orden lógico interdimensional que marcan el proceso de maduración de la persona que lo realiza.

SABER
APRENDER
1
Todo inicia en el nacimiento cuando el espíritu de 8 animales nos recibe para darnos los sentidos (olfato, tacto, gusto, vista y oído) activando así nuestra percepción sensorial, la cual será guiada por nuestra inteligencia para la adquisición de conocimientos, y estos últimos al ponerlos en relación con los conocimientos del colectivo producirán la sabiduría. A esto le llamamos SABER APRENDER.

SABER
HACER
3
En un tercer proceso observamos que la estimulación moderada de los sentidos nos llevara al deseo de recrear el mundo, nuestros ancianos dicen que el mundo no es perfecto y que las fuerzas generadoras de vida nos dieron manos para poder moldearlo y perfeccionarlo. Nuestra inclinación natural por crear nos llevara al intento que es el poner en práctica nuestra creatividad, al mantenernos activos mediante el trabajo constante iremos poco a poco fortaleciendo nuestra voluntad. A esto le llamamos SABER HACER.

SABER
SERVIR
2
El segundo proceso inicia con el desprendimiento de todo aquello que sobre estimula a los sentidos y nos hace perder nuestro centro, al abstenernos de la sobre estimulación no evitaremos caer en un lapso temporal de sufrimiento pero si logramos hacer el sacrificio de no caer en los excesos, aprenderemos a compartir con el colectivo. A esto le llamamos SABER SERVIR.

SABER
SER
4
Finalmente y en el punto más elevado de nuestra humanidad, comenzaremos a desarrollar nuestra percepción más sensible y sutil que es la percepción de nosotros mismos. Esta sensibilidad nos volcara sobre nosotros mismos hacia la visión refleja, esto es la percepción del yo. Esta idea quedo plasmada en uno de los saludos más antiguos que nos heredaron los ancestros, el cual dice: déjame conocerte para conocerme a mí mismo. Nuevamente produciremos conocimientos pero esta vez no serán del exterior sino del interior, a esto se le llama autoconocimiento. Al final del proceso nos daremos cuenta de nuestra gran fortaleza no solo como sociedad sino como individuos con características y habilidades particulares y entonces habremos aprendido finalmente a SABER SER.