
HUEY MILLI MOMOXCO
El gran sembradío de altares es una obra de origen nahua que nos muestra las festividades agrícolas a lo largo del año así como los templos y centros ceremoniales donde dichas fiestas se llevan a cabo. Elementos cosmogónicos y agrícolas se mezclan en una serie de láminas con exquisita belleza y color, herramienta fundamental para manejar las cuentas de tiempo mexicanas.
El origen del mundo nos remite a las fuerzas masculina y femenina que junto con sus cuatro hijos mantienen en equilibrio las fuerzas del supra e inframundo, 4 conjuntos de 13 son el esqueleto de la cuenta del fuego cuya duración es de 52 años. Los 9 personajes que gobiernan la cuenta emana del espíritu humano y son los encargados de mantener la reciprocidad entre el dar y recibir.
Los cambios que experimenta la tierra a lo largo del año son como la piel de las serpientes y las hojas de los árboles, que mudan y se regeneran constantemente. Veremos cómo los ríos helados sirven de sensibilizador para los futuros granizeros de la región.
La confrontación con nuestro propio ser es la batalla más difícil de librar y en la veintena de toxcatl se realizara para después cosechar el maíz y el frijol con los cuales se preparara el etzalli, que es uno de los alimentos más sabrosos y nutritivos de las fiestas agrícolas. Veremos la danza del tlacuache en un ambiente de alegría, cantos, danzas y mucho sabor.
Para plasmar la idea de continuidad y ciclicidad en la cuenta agrícola la última y la primera de las festividades se encuentran en una misma hoja, en ellas apreciamos el valor simbólico de las banderas de amate y de las lluvias, ejes principales de todo el ciclo agrícola.
La abstinencia del sueño como forma de ofrenda y ejercicio de introversión son muy usuales en ciertas festividades, también las inmersiones en los ríos ante la salida del sol forman parte de las disciplinas de formación de las personas que estarán involucradas en los rituales agrícolas.
El juego de pelota está por comenzar, los jugadores ataviados de plumaje multicolor atisban el paso de sol por el cenit, es momento de meter unos goles. Los señor principales tendrán su fiesta en esta veintena, los excedentes de las cosechas y del trabajo en general serán repartidos en una fiesta que restablecerá el equilibrio de la riqueza.
Las fiestas de muertos has llegado, las personas ya están haciendo las sartas de flores de cuervo y tigrillos, las ciruelas acidas están ya maduras y están cayendo a montones de los árboles, el palo encebado ya está montado y es momento de bajar al difunto y hacer las ofrendas de comida, cantos y danzas.
El Xantolo comienza y los arcos de flor de Cempohualxochitl lucen en los altares de los hogares, las fuerzas generadoras de vida ya se van y con ella los colores hermosos de la madre tierra quien es preparada para su muerte. La danza de los penes se está gestando, los danzantes murciélago y coyote son fiel augurio de las fuerzas del inframundo que están por ascender, es tiempo de la muerte y la recibimos con fiesta y alegría.
Soplan y barren los vientos las cementeras, las semillas están diseminándose y las señoras barren sus casas para que las últimas lluvias del año se viertan sobre los lagos, la procesión de la Xochiquetzalli ya se está dirigiendo al Cencalco para almacenar las semillas frijol, calabaza y maíz.
Ya se ven las barbas de heno en los cerros nos dicen que ya están viejitos y tristes pero nosotros los alegraremos con los tradicionales listones de colores, ofrendas se llevan a las montañas en agradecimiento por la vida. Es momento de la vejes, ahora nuestros viejos danzan y nos dan su bella y sabia palabra, nos indican el sendero de la vida con una palabra amorosa.
Las mujeres salineras realizan ofrendas a mixcoatl con vasijas de sal y avecillas ensartadas en palitos. Los hombres se atuendan para salir de cacería hacia el cerro del zacate, otros recolectaran las plumas de las aves que migraron de Canauhtlan hacia el lago de Xochimilco.
El cerro cuya falda aún está cubierta de canales que dirigen el agua de las lluvias hacia contenedores bellamente tallados, recibe las ofrendas de amate con gotas de hule en agradecimiento por las aguas horizontales (chalchihuitlicueitl) y las aguas verticales(Tlalocantecuhtli).
El levantamiento de los estandartes y el encendido del fuego nuevo en el cerro del huizache a cargo de los guardianes sagrados de Tezcatlipoca, el nacimiento del sol por la boca del Popocatépetl en el solsticio de invierno marca el inicio del camino del sol en el valle de mexihco.
La abuela tierra en su faceta de Ilamatecuhtli se encuentra en la cúspide de su reposo profundo, está a punto de volver a renacer. 11 fuerzas sagradas le acompañan en la festividad del encogimiento.
La casa del amate y el fuego del señor Xiuhtecuhtli marcan el fin de la cuenta agrícola, es momento de renovación.


